Chepito

“Chepito” tiene 73 años y confiesa ser una persona extremadamente alegre. Es el cuidandero de un rancho y ayuda con la crianza de gallinas y huevos. En su juventud recuerda haber estado en el cuartel y haber trabajado en el campo. Camina con dificultad pero con una gran actitud.

Sufrió la pérdida de su dentadura a temprana edad lo que le ha provocado una pérdida severa de hueso y problemas para ingerir diferentes alimentos. Buscó ayuda para acceder a su rehabilitación oral pero sin éxito, ya que muchos profesionales declinaron por la dificultad de su condición oral y económica.

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