Lucila

Lucila tiene 56 años y tiene epilepsia. Está bajo el cuidado de su hermana de 66 años quien se dedica a los quehaceres de su humilde vivienda. Aunque sus convulsiones y la severidad de su padecimiento ya están controlados de una manera más adecuada, su medicación le produce hiperplasia gingival (crecimiento excesivo de encía) que modifica la forma de la cavidad oral e incluso de la cara.

Lucila conserva sólo 6 dientes naturales, lo que le ha dificultado la mayor parte de su vida la ingesta de alimentos. Debido a sus escasos recursos económicos, nunca había podido acceder a rehabilitarse oralmente.